Los números de la DO Empordà durante los últimos cinco años han crecido considerablemente y son diferentes los factores que lo han conseguido: una generación de elaboradores que apuesta por la calidad, una restauración de gama alta que ha creído en el producto, una apuesta por la calidad y no la cantidad y entre otras un territorio próximo como la Costa Brava y Girona que disfruta de un turismo muy potente…

 

Si seguimos otras denominaciones observamos que tienen que hacer grandes esfuerzos personales y económicos para colocar sus vinos a lo largo de la península Ibérica, Europa o internacionalmente. De momento la mayoría de las bodegas con producciones medianas de la zona tenemos la suerte que no es imprescindible por los motivos comentados y donde una buena calidad del producto sumadas a una correcta estrategia de ventas e imagen nos puede hacer vender gran parte de la producción en un perímetro de 100 kilómetros cuadrados, esto sin contar la aportación que ha hecho lo enoturismo o la venta directa desde bodega.

 

Puede parecer con estos datos que la abanica del vino es sencilla, más bien a los contrario, el mercado está muy saturado y nadie espera con las puertas abiertas.

 

Es por este motivo en mi opinión que tenemos que hacer un plus de esfuerzo para subir peldaño a peldaño la calidad, buscar la autenticidad de nuestros vinos, trabajar con variedades autóctonas, no dejarnos llevar por el vino fácil y comercial que pasa bien fresquito a mediados de agosto, buscar el máximo de respecto a nivel ecológico en el campo y bodega puesto que los vinos finalmente lo acaban transmitiendo.

 

Tenemos que revalorizar los vinos de bodega y viña propias sin priorizar los vinos de encargo o marca blanca donde el protagonismo y el beneficio se van solo por el intermediario y donde demasiado a menudo van acompañados de una calidad justita.

Tenemos que saber comunicar qué hacemos y cómo lo hacemos, puesto que el consumidor es cada vez más conocedor y exigente. Ahora lo tenemos a favor nuestro gracias a la tendencia del producto de proximidad, aprovechémoslo!

 

Tenemos antecedentes de denominaciones españolas que han muerto de éxito por abusar de las producciones de uva y por no controlar los motivos que he mencionado anteriormente.

 

Estos días se celebra la “Barcelona wine week”, una de las ferias más importantes del estado y escaparate de la mayoría de bodegas para importadores internacionales, distribuidores y profesionales. Cuatro números porque veis la globalización de este mercado: 90 Denominaciones, 500 bodegas, 20 países elaboradores.. la competencia es abismal y la calidad es muy alta. No podemos parar.

 

Tal como he dicho…que la virtud no se convierta en comodidad