Quimeres d\'un pagès

sense terra

Viña vieja o envejecida?

16 octubre 2020 Publicado por David Saavedra Sin categorizar

Hace muy poco casi me fusila un profesional del sector por arrancar una viña en vaso que tenía 40 años y que a primera vista presentaba unas cepas corpulentas y elegantes. Arrancaba un trozo de nuestra historia me decía!

En la hora de plantear una plantación se busca que esta tenga el máximo de vida posible, puesto que cuando llega a una edad relativamente madura esta proporciona racimos de una calidad interesante. Otro caso son las explotaciones que se basan en vender uva o vino a mares donde se busca el máximo rendimiento por hectárea ( mínimo 7.000 kgs. / ha.) y la vida de la planta se acorta a no más de cuarenta años.

Se puede decir que una viña vieja da mejores vinos que una joven? Sí, pero intervienen otros factores. En viticultura 2 +2 no hacen 4 y los rendimientos de un campo no tienen que ir asociados siempre a la calidad, intervienen muchos factores que convierten el arte de elaborar vino en un constante aprendizaje.

Frecuentemente los propietarios de las viñas que han abandonado su conservación no perciben que las plantas que no están mínimamente mimadas  aceleran el proceso de envejecimiento y una viña que podría llegar en buen estado a los 60 años acaba por ser contraproducente tanto en rendimiento como en calidad a los 40 o a veces a los 25. Las enfermedades de la madera debidas a podas incorrectas , el exceso de producción creando estrés a la planta y exceso de abono al suelo son otros motivos que llevan a un envejecimiento prematuro de un campo.

Lo que podía haber sido una gran viña de edad avanzada a causa de la profundidad de sus raíces que obtienen nutrientes y agua más fácilmente que una joven, la adaptación total de la planta al suelo y la poda o la cantidad de madera que acumula proporcionándole más reservas acaba para convertirse en un campo que no produce ni calidad ni cantidad.

Si nos fijamos en el Baix Empordà, la Unión Europea subvencionó el arranque de muchas viñas que estaban en manos de campesinos que por edad o motivos profesionales no las podían atender y no encontraban relevo generacional. Debido este plan de reestructuración es muy difícil en la actualidad encontrar viñas para arrendar y trabajar en nuestra comarca y las pocas que van quedando están en estado de abandono o prácticamente en decadencia.

Las viñas como las personas tienen su proceso de nacimiento, máxima vitalidad , baja productividad y defunción y el alargamiento de la vida de estas solo se consigue con un trabajo anual de conservación, tiempo y dedicación.

Actualmente quedan 170 hectáreas de viña aproximadamente en el Baix Empordà y la gran mayoría concentradas a Calonge, son muy pocas si las comparamos con las del siglo pasado pero nuestra comarca no se resistió al boom turístico y urbanístico de los 70.

Poco a poco nos estamos concienciando del valor agrícola, histórico y paisajístico de nuestra comarca pero puede ser que lo que falta ahora son manos para trabajar la tierra.