Quimeres d\'un pagès

sense terra

Que la virtud no se convierta en comodidad

16 octubre 2020 Publicado por David Saavedra Sin categorizar

Los números de la DO Empordà durante los últimos cinco años han crecido considerablemente y son diferentes los factores que lo han conseguido: una generación de elaboradores que apuesta por la calidad, una restauración de gama alta que ha creído en el producto, una apuesta por la calidad y no la cantidad y entre otras un territorio próximo como la Costa Brava y Girona que disfruta de un turismo muy potente…

 

Si seguimos otras denominaciones observamos que tienen que hacer grandes esfuerzos personales y económicos para colocar sus vinos a lo largo de la península Ibérica, Europa o internacionalmente. De momento la mayoría de las bodegas con producciones medianas de la zona tenemos la suerte que no es imprescindible por los motivos comentados y donde una buena calidad del producto sumadas a una correcta estrategia de ventas e imagen nos puede hacer vender gran parte de la producción en un perímetro de 100 kilómetros cuadrados, esto sin contar la aportación que ha hecho lo enoturismo o la venta directa desde bodega.

 

Puede parecer con estos datos que la abanica del vino es sencilla, más bien a los contrario, el mercado está muy saturado y nadie espera con las puertas abiertas.

 

Es por este motivo en mi opinión que tenemos que hacer un plus de esfuerzo para subir peldaño a peldaño la calidad, buscar la autenticidad de nuestros vinos, trabajar con variedades autóctonas, no dejarnos llevar por el vino fácil y comercial que pasa bien fresquito a mediados de agosto, buscar el máximo de respecto a nivel ecológico en el campo y bodega puesto que los vinos finalmente lo acaban transmitiendo.

 

Tenemos que revalorizar los vinos de bodega y viña propias sin priorizar los vinos de encargo o marca blanca donde el protagonismo y el beneficio se van solo por el intermediario y donde demasiado a menudo van acompañados de una calidad justita.

Tenemos que saber comunicar qué hacemos y cómo lo hacemos, puesto que el consumidor es cada vez más conocedor y exigente. Ahora lo tenemos a favor nuestro gracias a la tendencia del producto de proximidad, aprovechémoslo!

 

Tenemos antecedentes de denominaciones españolas que han muerto de éxito por abusar de las producciones de uva y por no controlar los motivos que he mencionado anteriormente.

 

Estos días se celebra la “Barcelona wine week”, una de las ferias más importantes del estado y escaparate de la mayoría de bodegas para importadores internacionales, distribuidores y profesionales. Cuatro números porque veis la globalización de este mercado: 90 Denominaciones, 500 bodegas, 20 países elaboradores.. la competencia es abismal y la calidad es muy alta. No podemos parar.

 

Tal como he dicho…que la virtud no se convierta en comodidad