Quimeres d\'un pagès

sense terra

Momentos difíciles

16 octubre 2020 Publicado por David Saavedra Sin categorizar

Nos encontramos en un año con una paradoja muy grande, llevamos un trimestre donde las ventas de vino han caído en picado debido a que la restauración está cerrada, la exportación ha bajado considerablemente y el consumo particular no lo puede sustituir en volumen.

 

Lo más curioso de todo es que se presenta una añada con unos volúmenes de uva muy importantes, ahora solo son previsiones puesto que quedan todavía 4 meses por las vendimias. En los 6 meses que llevamos han caído en el Baix Empordà casi 500 litros por m², este cantidad es la media de lo que llueve en un solo año. Las lluvias del invierno van muy bien para revitalizar la viña y proporcionar reservas al suelo , en cambio las de primavera afectan directamente a la cantidad de la cosecha, la calidad y el balance aromático. Este año nos encontramos con una acumulación importante de agua en las 2 estaciones, bienvenida!

 

Ahora bien, tanta agua también lleva problemas , puesto que el incremento de las temperaturas provocan enfermedades fúngicas tan conocidas y estudiadas como el mildiu y el oídio. Una detección tardía, un tratamiento ineficaz o una falta de observación puede influir en la producción. Son meses muy delicados donde la atención es imprescindible.

Tratamientos hay de muchos tipos, desde el clásico azufre y cobre hasta los sistémicos ( los más utilizados aunque lo negamos ),estos trabajan por el interior de la planta vía savia y aseguran durante unos días la protección del mismo modo que lo hace un antibiótico a un ser humano.

 

Si somos capaces de llegar en septiembre con la viña sana, la cuestión será que hacer con el sobre stock de vino que nos podemos encontrar. Las bodegas hemos acumulado botellas no vendidas y el verano no se presenta muy optimista . Algunas bodegas ya han comunicado a sus proveedores de uva que este año no comprarán, hecho que agravará todavía más el precio de la materia prima. Nuestra comarca no se ve muy afectada por este punto puesto que la mayoría de bodegas nos proveemos en gran parte de uva propia, aun así se presentan tiempos difíciles como el resto de sectores de la economía.

 

No todo son noticias negativas, la otra cara de la moneda es que los vinos tintos disfrutarán de más envejecimiento en botella y lo agradecerán mucho. El otro aspecto positivo si se da el caso es que el consumidor podrá disfrutar de precios más competitivos, digo que si se da al caso por que muchos de veces el margen de descuento va desgraciadamente directo al intermediario, ya sea mayorista, minorista o restaurador.

Con todo este panorama solo me queda pedir que esta vez nuestro producto necesita más que nunca que se apueste por él, la economía circular aporta valor y prosperidad en el territorio. No se trata de política, se trata de economía y ahora más que nunca es imprescindible por el único objetivo que tenemos en mente la mayoría de empresas actualmente: Sobrevivir.